Hoy, en esta nueva entrada reflexionaré sobre todo lo que tiene que ver con las diferencias. Hay centros que la dimensión de la planificación la viven y la piensan. Nosotras nos moveremos en el ámbito de la planificación y de la acción. La escuela inclusiva se basa sobre todo en la equidad y en la justicia social, que son principios sociales y políticos. Por eso, se entiende que tenemos una escuela democrática que acoge a todo el mundo. Poco a poco, se va avanzando en la inclusión de la diversidad y de las diferencias, porque hace 20 años no existía una escuela inclusiva, simplemente a las personas con problemas se les apartaba y se les excluía de la sociedad en la que vivíamos, no se garantizaba ninguna igualdad de oportunidades y las personas que cualquier tipo de discapacidad no eran aceptadas en nuestra sociedad. Atender a las diferencias es ver y sentir de otra manera, es ir más allá de lo dado. Es una cuestión de ver y sentir, porque según vemos y sentimos actuamos de una forma determinada, nos guiamos según nuestros sentimientos y según lo que acontece día a día en nuestras vidas.
Por eso, yo pienso que el contexto debe adaptarse a las personas que tienen alguna dificultad, lo que se llama equidad, que es otra forma de ver y de sentir.
Es necesaria en la sociedad en la que vivimos un cambio en todos los ámbitos, para poder llegar a formar una escuela en la que se enseñe a todo el mundo, dando las mismas oportunidades a todos y sin discriminación de manera que nos sirva para enriquecernos y no para perder nuestra identidad como muchas personas creen. Para ello es necesario cambiar la metodología que utilizan los profesores de manera que ayuden a los que tengan cualquier problema o discapacidad por difícil que sea y no neutralizarlos simplemente sin hacerles caso tomándoles como una causa perdida, para que no se pierda el ritmo de la clase; además de formar a los docentes en la educación intercultural para que cambien su forma de ver y dar la clase.
Para conseguir que haya una escuela inclusiva es necesario:
- Tener una visión más amplia de lo que conlleva el proceso de enseñanza-aprendizaje.
- Dar importancia a las emociones del niño y a su interacción con los iguales.
- La observación de los alumnos.
- Discusión de las dificultades que surjan en clase con los demás profesores o incluso especialistas.
- Tener en cuenta los datos procedentes de las entrevistas con alumnos y familia.
- Planificación colaborativa de clases y revisión de resultados.
- Cambios en el currículo.
- Cooperación entre centros escolares.
Después de haber visionado el vídeo “disminuir el paso”, me di cuenta de muchas cosas en las cuales antes no me había parado a pensar. Es un vídeo increíble que me emocionó bastante. Nos cuenta la historia de Dani un niño autista que solo sonríe cuando corre, Dani lleva unos años preparándose para la carrera definitiva, pero él tiene una contractura en la rodilla que le puede producir una rotura de fibras si corre, el médico le prohíbe participar en la carrera pero el hermano de Dani convence de una forma muy sensible al médico de que le deje correr. Dani participa en la carrera pero a poca distancia de la meta cae al suelo por una rotura fibrilar, otra chica que también participa en la carrera le ayuda a levantarse y ella y el resto de participantes le ayudan a andar y todos juntos cruzan la meta. El objetivo es que todos los miembros alcancen la meta, ante el tropiezo de uno de ellos, la coordinación para ayudarle a llegar, les permite gozar de la satisfacción de que todos han cruzado la meta.
Respecto al tema de la integración de niños discapacitados en las escuelas yo pienso que el hecho de introducir a estos niños en una educación formal para alumnos capacitados es algo bueno y justo, ya que puede enriquecer el aprendizaje y la autonomía de los discapacitados así como una mayor integración de estos en la sociedad.
El único inconveniente es que la educación también se tendría que adaptar a estos niños, ralentizando el nivel de la clase si fuesen muchos, aunque normalmente no suelen haber tantos y con un profesor de apoyo especial no supone ningún problema el seguimiento de la clase.
El único inconveniente es que la educación también se tendría que adaptar a estos niños, ralentizando el nivel de la clase si fuesen muchos, aunque normalmente no suelen haber tantos y con un profesor de apoyo especial no supone ningún problema el seguimiento de la clase.
Pero aun así, todos tienen derecho a recibir una educación. El concepto de inclusión implica que es la Escuela la que está preparada para incluir a todo niño, considerando que la diversidad es una condición básica del ser humano. En esta nueva perspectiva, el niño se integra en un lugar preparado para él, respondiendo a sus necesidades educativas especiales. La escuela se define como un lugar para la diversidad.
Tamara Piñas.

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